Luis Enrique construye el PSG sobre el legado de Cruijff y Van Gaal: esta noche, a por el segundo título consecutivo en la Champions League

Paris Saint-Germain se planta esta noche en su segunda final consecutiva de la Champions League, esta vez ante el Arsenal. Bajo la dirección del entrenador Luis Enrique, el club parisino se ha transformado de una colección de estrellas en un colectivo cohesionado, arraigado en la filosofía del fútbol total de Johan Cruijff y la disciplina táctica de Louis van Gaal.
Del desfile de estrellas a la filosofía de juego
Paris Saint-Germain es en este momento el equipo más completo de Europa. El mérito suele recaer sobre el entrenador Luis Enrique, pero las raíces del éxito actual se hunden mucho más lejos. Los cimientos tácticos de la capital francesa están construidos sobre un legado que arranca en Johan Cruijff. El analista Thierry Henry lo expresó con acierto tras la semifinal ante el Bayern München, trazando una línea que va de Rinus Michels a Cruijff, y de ahí a Louis van Gaal y Pep Guardiola. Michels introdujo el fútbol total, Cruijff convirtió la posesión y la creación de espacios en un arte, Van Gaal añadió disciplina táctica y Guardiola perfeccionó el juego de posición. Enrique da ahora el siguiente paso en esa cadena.
Enrique combina los principios holandeses y catalanes
El técnico español fusiona los principios clásicos del fútbol holandés y catalán con una presión intensa y sostenida. Lee-Roy Echteld, exentrenador de la cantera del PSG y actual entrenador del AZ, reconoce el parentesco con trabajos anteriores: "Enrique tiene las mismas ideas que Pep Guardiola tuvo en su día en el FC Barcelona. Quiere tener el balón constantemente, jugar un fútbol espectacular y asume riesgos para ello." De todos los entrenadores que lo formaron, Enrique reconoce que fue Van Gaal de quien más aprendió en cuanto a conceptos futbolísticos. Ambos chocaron con frecuencia cuando Enrique jugaba como centrocampista a las órdenes de Van Gaal en el Barcelona, pero precisamente esas confrontaciones resultaron valiosas.
Los detalles tácticos como arma: la semifinal ante el Bayern
El espectacular partido entre el PSG y el Bayern München, que terminó 5-4, fue una ilustración de la sofisticación táctica al más alto nivel. Un detalle llamativo: el portero Matvej Safonov enviaba deliberadamente sus saques de puerta fuera del campo, al campo del rival. El objetivo era neutralizar al atacante del Bayern Michael Olise. Al concederle sistemáticamente un saque de banda en su propio campo, el PSG podía defender de forma compacta y organizada por ese lado. Olise, habitualmente uno de los jugadores más peligrosos de su equipo, apenas generó dos tiros tibios en todo el partido. El mismo principio aplicó el PSG en los saques de centro: estos se enviaban directamente hacia el banderín de córner para fijar posicionalmente al rival y así tomar la iniciativa.
El año pasado ya quedó demostrado: 5-0 en la final ante el Inter
El plan táctico de Enrique ya demostró su valía el año pasado. En la final de la Champions League ante el Internazionale, el PSG sometió por completo al rival con una presión alta despiadada. El resultado final fue 5-0, la mayor goleada de la historia en una final de la Champions League. Esta noche, ante el Arsenal, el equipo quiere repetir esa hazaña y conquistar el título europeo por segundo año consecutivo.
El colectivo por encima del individuo: un cambio cultural en París
La transformación del PSG no es solo táctica, sino también cultural. En los años de Zlatan Ibrahimovic, David Beckham, Neymar, Lionel Messi y Kylian Mbappé, el club era conocido por una clase individual que rara vez desembocaba en dominio europeo. Echteld, que vivió esa etapa de cerca, describe cómo el club giraba entonces en torno a sus estrellas: "A veces surgía alguien, jugaba diez o quince partidos. Al final lo vendían, porque llegaba un nuevo gran nombre." El propio Mbappé reconoció en su momento que le costaba adaptarse a la filosofía de trabajo colectivo de Enrique. La plantilla actual piensa de otra manera. El delantero Chvitsja Kvaratschelia expresa la nueva mentalidad con estas palabras: "Tenemos muchos jugadores capaces de marcar la diferencia. A veces eres tú quien la marca, a veces otro jugador, y a veces cambiamos el partido como equipo." Ese giro también es visible en los datos físicos: el equipo recorre de media unos diez kilómetros más por partido que en la era de las grandes estrellas, una cifra que resume en un solo número la intensidad y el compromiso del PSG actual.
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Source: Via NOS (GNews)
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